Glifosato

Enfoque transparente de los aspectos de seguridad y uso de los herbicidas que contienen glifosato

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El glifosato en el agua de superficie

El uso diverso y extenso de los herbicidas con glifosato, sumado a su amplia ventana temporal de aplicación, implica que el glifosato tienen el potencial de llegar al agua de superficie durante todo el año a través de rutas de entrada indirectas, tales como la deriva, el escurrimiento y el drenaje de la pulverización, al igual que a través de una contaminación en la fuente debido a malas prácticas agrícolas. El ácido aminometilfosfónico, comúnmente conocido como AMPA, es el principal metabolito del glifosato, y habitualmente integra el programa de monitoreo  del agua superficial de los productos de protección de plantas, en especial porque puede determinarse por el mismo método analítico como  el glifosato. Los resultados demuestran que se encuentra AMPA en las aguas superficiales con mayor frecuencia que glifosato, y a menudo en niveles superiores.

El ácido aminometilfosfónico es el miembro más simple de una clase amplia de sustancias químicas conocidas como aminometilenofosfonatos. Los miembros de esta clase de sustancias químicas incluyen aditivos detergentes y agentes secuestrantes para prevenir incrustaciones en calderas e instalaciones de agua de enfriamiento. Los estudios aportan evidencia de que los aditivos detergentes y los agentes secuestrantes, tanto de uso doméstico como industrial, pueden constituir una fuente importante de AMPA9, ya que se descargan directamente en el ambiente a través de desagües y/o efluentes de aguas residuales, en cantidades de magnitud suficiente como para contribuir significativamente a la carga de AMPA en el agua superficial.

(© Klaus Steves/pixelio.de)

Los niveles de pesticidas y sus metabolitos en las aguas superficiales son muy a menudo comparadas con el valor de alarma para el agua potable en la Unión Europea de 0,1 µg/L. Este valor es un umbral resultante más bien del consenso político que de la evaluación científica, y por lo tanto, carece de importancia toxicológica o ecotoxicológica. A fin de estimar el riesgo al ambiente acuático, la concentración medida (exposición) debe compararse con un valor de efecto biológico (peligro), que es significativamente superior al valor de alarma para el agua potable de 0,1 µg/L. En el caso del glifosato y el AMPA (un metabolito que se considera “no pertinente”2), el umbral de alarma ecotoxicológica es >1000 veces superior al umbral para el agua potable 3,15; y el riesgo al ambiente acuáticos debido a los niveles observados en los programas de monitoreo del agua superficial es insignificante. La exposición humana potencial al agua superficial es a través del agua potable final derivada del agua superficial. Numerosos estudios han demostrado que el glifosato y el AMPA pueden eliminarse con facilidad mediante desinfecciones químicas u oxidativas, que son procesos estándar  para el tratamiento de agua superficial en la producción de agua potable 10,11. Otros procesos comúnmente utilizados en el tratamiento del agua (infiltración de grava o dunas; coagulación/clarificación/filtración y filtración lenta a través de arena) también contribuyen a la eliminación, pero con menor eficacia que los procesos de desinfección.

Dada su baja toxicidad, el valor para la salud derivado del AMPA, solo o en combinación con glifosato, es muchas veces superior a las concentraciones de glifosato o AMPA potencialmente halladas en el agua potable. Bajo condiciones habituales, la presencia de glifosato y AMPA en el agua potable no representa un riesgo para la salud humana (OMS, pautas para el agua potable, consulte el párrafo 12.65).

 

Referencias

 

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Last update: 17 Abril 2015