Glifosato

Enfoque transparente de los aspectos de seguridad y uso de los herbicidas que contienen glifosato

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Destino y conducta ambientales del glifosato

El destino ambiental del glifosato en el suelo y las plantas ha sido estudiado minuciosamente durante las últimas décadas. El glifosato se une fuertemente a la mayoría de los suelos y los sedimentos en el ambiente, y por lo tanto, en general no es captado por las raíces de las plantas vecinas, y tiene muy bajo riesgo de perjudicar los cultivos futuros y demás plantas en los alrededores de la zona de aplicación4,5.

Por el mismo motivo no es muy probable que los residuos de glifosato lleguen por lixiviación a las aguas freáticas, y sólo puede hallarse bajas cantidades de glifosato en el agua de superficie como resultado del escurrimiento de los campos. Los estudios que investigaron el destino ambiental del glifosato durante muchos años hallaron que, típicamente, menos de un 1% de la cantidad de glifosato aplicado se pierde por escurrimiento de los terrenos agrícolas3.

El perfil de seguridad favorable del glifosato ha contribuido al amplio uso de los productos para la protección de plantas a base de glifosato. El glifosato se une fuertemente a la mayoría de los suelos y los sedimentos en el ambiente, y por lo tanto, no es muy probable que los residuos de glifosato lleguen por lixiviación a las aguas freáticas. La foto muestra un campo al cabo de 30 días de aplicación de un herbicida con glifosato.

(© Monsanto)

El glifosato que llega hasta el agua de superficie se absorbe con rapidez en el sedimento y se degrada para formar ácido aminometilfosfónico (AMPA). A continuación, el AMPA se degrada a su vez para formar sustancias de existencia natural tales como dióxido de carbono y fosfato5.  En concordancia con la literatura publicada revisada por pares, los datos recientemente presentados a los entes reglamentarios de la UE muestran que el glifosato se degrada con facilidad en el suelo bajo condiciones de laboratorio estándar y en campo. Para los estudios de laboratorio, la semivida de degradación mediana fue de 5,8 días, con una gama de 1 a 60,2 días. Bajo una amplia gama de condiciones climáticas en campo, la semivida de disipación mediana fue de 16,5 días con una gama de 2,3 a 143,3 días. Bajo la mayoría de las condiciones, más del 90% de la cantidad de glifosato aplicada se disipa dentro de un período de seis meses. Los niveles de AMPA y de glifosato detectados en aguas de superficie son bajos en comparación con los niveles de toxicidad acuática aguda y crónica. Esto significa que incluso en el caso de escurrimiento o deriva de la pulverización de los campos, sólo existe un riesgo insignificante para los organismos acuáticos.

 

Referencias

 

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Last update: 19 Agosto 2013