Glifosato

Enfoque transparente de los aspectos de seguridad y uso de los herbicidas que contienen glifosato

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Cómo se usa el glifosato

Los productos de uso profesional para la protección de cultivos a base de glifosato se diluyen en agua en un tanque pulverizador o se aplican sin diluir con un equipo especializado. Dependiendo de la geografía del terreno y del tipo de malezas a controlar, la cantidad de glifosato pulverizado típicamente varía entre 0,36 kg y 2,52 kg por hectárea.

(© Monsanto)

Existen diversos métodos para la aplicación de las formulaciones de glifosato. Entre los de uso más común están los pulverizadores hidráulicos montados en tractores, que pueden alcanzar volúmenes de pulverización entre 100 y 400 litros.

Sin embargo, algunas situaciones agrícolas pueden requerir el uso de equipo manual, incluyendo pulverizadores manuales tales como pulverizadores rotativos y mochilas de pulverización, equipo aéreo (limitado en la UE a Hungría para la aplicación previa a la cosecha bajo condiciones específicas, sólo en maíz y girasol), aplicadores por contacto y tratamientos para tocones de árboles.  En general, las aplicaciones están diseñadas para evitar el contacto con el cultivo, a excepción de las aplicaciones previas a la cosecha. Las técnicas de aplicación especializadas incluyen pulverizadores con protecciones especiales, aplicadores para tratamiento local, pinceles aplicadores para tocones de árboles, inyecciones en el tronco para árboles o malezas persistentes tales como Polygonum cuspidatum, y pulverizadores listos para usar para el sector de la casa y el jardín.

El glifosato destruye las malezas al prevenir la síntesis de ciertos aminoácidos fundamentales en los puntos de crecimiento de una planta, sin los cuales la planta no puede metabolizar y crear brotes nuevos. Por lo tanto, para que el glifosato funcione las malezas deben encontrarse en la fase de crecimiento activo, y esta es la razón por la cual los agricultores mayormente aplican glifosato cuando las especies de malezas ya están brotadas pero las semillas de los cultivos que aún no han comenzado a germinar.  Estos tratamientos “posteriores a la cosecha” fueron el primer tipo de aplicación del glifosato, y todavía es la práctica de manejo de uso más común en Europa.

En lo que se refiere al momento de aplicación, puede diferenciarse entre los dos principales escenarios en los cultivos:

Last update: 19 Agosto 2013