Glifosato

Enfoque transparente de los aspectos de seguridad y uso de los herbicidas que contienen glifosato

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Altos rendimientos y cosechas más simples

El uso de herbicidas con glifosato se ha extendido en Europa debido a los beneficios que ofrecen a los agricultores. Los herbicidas con glifosato controlan malezas que de lo contrario podrían persistir durante muchos años, compitiendo con las cosechas por el agua, la luz y los nutrientes. Para las gramíneas perennes y sus sistemas de raíces, el glifosato tiene una eficacia de control promedio del 90%. A diferencia de muchos otros herbicidas con acción en las monocotiledóneas o en las dicotiledóneas, el glifosato es eficaz contra casi todas las malezas, pudiendo así aportar un control de amplio espectro. La aplicación de glifosato antes de sembrar el cultivo nuevo generalmente produce cosechas hasta 30 por ciento mayores en muchos de los cultivos principales en Europa, dependiendo de las poblaciones de malezas y de otras condiciones4,5.

Las malezas no sólo compiten con los cultivos por la luz, el agua y los nutrientes, sino que también actúan como vectores biológicos para los pulgones que transmiten virus a las plantas (© Thomas Max Müller/ pixelio.de).

Además de aplicar el herbicida antes de que emerjan las plantas del cultivo,  agricultores de algunos países tales como el Reino Unido también usan glifosato como ayuda para la cosecha, con el fin de reducir los niveles de humedad en los granos. Esto reduce los costos de secado y acelera el proceso de maduración de cultivos tales como el maíz, la colza y los cereales.

El glifosato permite a los agricultores establecer cultivos con relativa rapidez y facilidad, ya que puede utilizarse para un enfoque de “labranza mínima”. Se ha demostrado que en algunas situaciones el control químico de las malezas es más rentable que el arado. Las prácticas de labranza reducida facilitadas por las aplicaciones de glifosato han podido recortar, por ejemplo, la necesidad de mano de obra en hasta un 61%1.  Una comparación en el Reino Unido basado en el arado y las prácticas de control de malezas a base de  glifosato estimó que los enfoques de  arado son aproximadamente dos veces más costoso y consume más tiempo que el control químico de las malezas2.

Esta mejora en la eficiencia del control de las malezas no sólo tiene beneficios económicos, sino también  mejora la seguridad de los agricultores y operadores de control de malezas. Los accidentes de transporte y el uso de maquinaria pesada siguen siendo las causas prevalecientes de accidentes fatales en la agricultura. En consecuencia, la reducción en la cantidad de operaciones de labranza con el apoyo de herbicidas con glifosato ha mejorado considerablemente la seguridad para el personal, con una disminución en el número de accidentes agrícolas fatales durante las últimas décadas7.  Además, las aplicaciones de glifosato eliminan malezas molestas por espinas, alergénicas o irritantes, reducen el riesgo de lesiones para los agricultores y facilitan la visibilidad y el acceso a los espacios agrícolas donde los riesgos peligrosos pueden quedar ocultos por la maleza.

Otro beneficio importante para los agricultores es que el glifosato también elimina el “puente verde”, destruyendo las malezas que podrían actuar como huésped intermedio de parásitos y otros vectores de enfermedades durante la emergencia de los cultivos nuevos. Los pulgones, por ejemplo, son un vector común de virus de las plantas tales como el virus del enanismo amarillo de la cebada (BYDV, por sus siglas en inglés), que puede destruir hasta la mitad de muchas cosechas de cereales. La aplicación de glifosato elimina el huésped potencial de plantas en las que prosperan los pulgones, reduciendo el riesgo de que los virus se transfieran de las malezas a los cultivos cuando emergen.

 

Referencias

Last update: 21 Noviembre 2013